El destornillador es una herramienta para apretar o aflojar tornillos y se compone de dos partes, mango y vástago.
El mango
Es al parte plástica o de madera que sirve para sujetarlo. Éste no debe ser golpeado porque se puede deteriorar y debe de estar aislado para trabajar en circuitos energizados
El vástago
Es la parte metálica que puede ser cilíndrica, cuadrada o hexagonal, su longitud varía desde 1 a 12 pulgadas y su grosor desde 1/16 has 3/8 de pulgada. Es el que determina las características del destornillado y por tanto se escoge según el esfuerzo que se va a ejercer sobre el tornillo y su ubicación (profundidad). De acuerdo con la forma de la punta del vástago existen varios tipos de destornilladores:
y por último está el destornillador o atornillador eléctrico
1.- No uses el mango como martillo
2.- No lo uses como palanca
3.- Asegurarse de que la punta del vástago encaje perfectamente en la ranura del tornillo para no dañar la cabeza de este. Por este motivo debe tener destornilladores de varios tamaños para adaptarse a las diferentes medidas
4.- El ancho de la punta del vástago debe ser igual al diámetro de la cabeza del tornillo
5.- Escoja el grosor del vástago para que quede bien ajustado, y sin holgura en la ranura del tornillo.