A002 Electrostática y la Ley de Coulomb

El Origen de la Electricidad                            ADM        
   
Carga Eléctrica
La curiosidad por la electricidad nació en la antigua Grecia al observar que el ámbar frotado atraía objetos ligeros. De hecho, el término "Electricidad", proviene del griego elektron (ámbar). 

Mediante experimentos con barras de plástico y vidrio, se descubrió que los cuerpos pueden interactuar de dos formas: repeliéndose o atrayéndose, lo que evidencia la existencia de la carga eléctrica.

Naturaleza de la carga
Benjamín Franklin explicó que la carga surge por la transferencia de electricidad entre objetos. Un cuerpo tiene carga cuando presenta un exceso o deficiencia de esta. Franklin clasificó estas cargas en dos tipos: positiva y negativa

La interacción fundamental dicta que cargas del mismo signo se repelen, mientras que cargas opuestas se atraen. Este fenómeno, llamado electrización, es vital en la vida cotidiana y en la protección de circuitos electrónicos.

Métodos de electrización
Existen tres formas principales de comunicar carga a un objeto:
Fricción 
El frotamiento entre dos superficies facilita el traspaso de electrones de un cuerpo a otro.

Contacto 
Se transfiere carga al tocar un objeto cargado con uno neutro, quedando ambos con el mismo tipo de carga.

Inducción 
Ocurre sin contacto físico. Un cuerpo cargado atrae o repele los electrones de un objeto neutro, provocando una redistribución interna. Esto genera cargas inducidas que crean zonas con exceso de carga positiva y otras con negativa, aunque el objeto total siga siendo neutro. Este principio permite el funcionamiento de condensadores y transistores.

Detección de carga: El Electroscopio
El electroscopio es un instrumento clásico que detecta la presencia de electricidad mediante la inducción. Consiste en una varilla metálica con una esfera superior y dos láminas delgadas de oro en la base. Al acercar un objeto cargado a la esfera, las láminas adquieren la misma carga por inducción y se separan debido a la repulsión. La distancia de separación mide la intensidad de la carga presente.

Estructura Atómica y Carga Eléctrica
La materia se compone de átomos que, en su estado natural, son eléctricamente neutros. Cada átomo posee un núcleo central con protones (carga positiva) y neutrones (sin carga). Alrededor de este núcleo orbita una nube de electrones (carga negativa).  

Debido a que un átomo tiene la misma cantidad de protones que de electrones, las cargas se anulan, resultando en una carga neta de cero. Propiedades como la masa, la carga y el espín son características propias e inalterables de estas partículas.

El número de protones define el número atómico (Z)

Cuantificación de la carga
La carga eléctrica no se presenta en cualquier cantidad, sino en múltiplos exactos de una unidad mínima. Esta unidad es la carga del electrón, la partícula cargada más pequeña observada. 
Su valor exacto es:


Por ello, se dice que la carga está cuantificada; cualquier carga total de un objeto es la suma de muchas unidades elementales. Aunque en objetos grandes la carga parece un fluido continuo, a nivel microscópico siempre es un conjunto de unidades discretas.

La carga total de cualquier cuerpo se expresa mediante la siguiente relación:



El Culombio como Unidad de Medida
En el Sistema Internacional, la carga eléctrica no se mide en "número de electrones", sino en una unidad llamada Culombio (C). Esta unidad es muy grande comparada con la carga de una sola partícula. 
Técnicamente, un Culombio se define como la cantidad de carga que atraviesa un cable en un segundo cuando circula por él una corriente de un amperio.

La relación exacta entre la unidad fundamental y el Culombio es la siguiente
El Principio de Conservación de la Carga
Ley fundamental de la naturaleza: la carga eléctrica no se crea ni se destruye, solo se redistribuye. Al final del proceso, si sumamos la carga negativa ganada por un objeto y la carga positiva resultante en el otro, el total es exactamente el mismo que había al principio. En un sistema cerrado, la carga neta permanece constante.
El Equilibrio en el Universo
Esta ley es tan estricta que se cumple incluso en los niveles más profundos de la materia. En la física de partículas, existen procesos donde se pueden crear o destruir partículas elementales, como los electrones. Sin embargo, la naturaleza impone una condición: si se crea una carga negativa, obligatoriamente debe aparecer al mismo tiempo una carga positiva igual para compensarla.
De esta manera, la carga total del universo se mantiene invariable. No importa cuántas interacciones o choques ocurran entre las partículas; la suma global de todas las cargas positivas y negativas es siempre la misma.
Expresión Matemática de la Conservación
Este principio se puede visualizar matemáticamente como una suma donde el balance final siempre es igual al inicial:

Cargas Puntuales y Distribuciones Continuas
En el estudio de la electricidad, las partículas como electrones o protones se tratan como cargas puntuales. Es como si toda su carga estuviera concentrada en un único punto matemático del espacio. También aplicamos este concepto a objetos grandes si la distancia desde la que los medimos es mucho mayor que su tamaño real.

La Carga Puntual
Hablamos de una carga puntual cuando imaginamos que toda la carga eléctrica está concentrada en un único punto sin dimensiones.
Es una carga “ideal” concentrada en un punto.


En la realidad:
Ninguna carga es exactamente puntual, pero si estás muy lejos, el objeto se comporta como si lo fuera.
 Este modelo se usa en dos casos:
  1. Con partículas fundamentales, como electrones o protones.
  2. Con objetos grandes, siempre que estemos midiendo sus efectos a una distancia mucho mayor que el tamaño del propio objeto. En este escenario, las dimensiones del cuerpo son despreciables. Una bolita cargada vista desde lejos.

El Principio de Superposición Lineal
El principio de superposición lineal es  fundamental para calcular la interacción eléctrica en sistemas complejos. 

Establece que la fuerza electrostática total que actúa sobre una carga específica es igual a la suma vectorial de todas las fuerzas individuales ejercidas sobre ella por cada una de las demás cargas presentes, ya sean cargas puntuales o distribuciones continuas de carga. 

Este principio se cumple de forma universal cuando las cargas se encuentran en el vacío. Sin embargo, al trabajar en medios materiales, su aplicación depende de la naturaleza del material. Para poder sumar las fuerzas directamente, el medio debe presentar una respuesta lineal ante la intensidad del campo eléctrico aplicado.

Si el medio no es lineal, los parámetros que lo caracterizan cambian según la fuerza del campo, lo que impide una suma directa y requiere cálculos más avanzados que consideran la variación de las propiedades del material. No obstante, en condiciones estándar y dentro del alcance de este estudio, asumiremos un comportamiento lineal que permita la superposición.

Sistema de cargas puntales
Son varias cargas puntuales juntas, pero cada una actúa por separado. Calculas la fuerza de cada una y luego las sumas.

Sin embargo, a nivel macroscópico, la carga de una sola partícula es tan pequeña que no se percibe individualmente.  Debido a la enorme densidad de carga, consideramos que la carga se reparte de forma continua por el objeto, permitiéndonos trabajar con fragmentos infinitesimales llamados elementos diferenciales de carga (dQ).

Tipos de Distribución de Carga
Dependiendo de la geometría del objeto, existen tres formas de clasificar cómo se reparte por el espacio. En cada caso, el pequeño elemento de carga dQ se elige de modo que sea lo suficientemente reducido para comportarse, a efectos de cálculo, como una carga puntual.

Cuando la carga se extiende a lo largo de una sola dimensión, como en un hilo fino, hablamos de una distribución lineal

Si la carga se reparte sobre una superficie o área, como una placa metálica, se denomina distribución superficial

Finalmente, si la carga llena un cuerpo con tres dimensiones, como una esfera sólida, se trata de una distribución volumétrica.

Densidad Lineal de Carga
Ocurre cuando la carga eléctrica se reparte a lo largo de un hilo o una línea delgada, es decir, un objeto de una sola dimensión, en este caso, utilizamos el concepto de densidad lineal de carga, el elemento de carga λ se relaciona con un trozo minúsculo de longitud. Esta magnitud mide cuánta carga hay por cada unidad de longitud del conductor.

Para analizarlo, tomamos un fragmento infinitesimalmente pequeño del hilo llamado elemento diferencial de longitud (dL), el cual contiene una porción mínima de carga denominada elemento diferencial de carga (dQ).

Cálculo de la Carga Total
Para conocer la carga neta (Q) total acumulada en un tramo específico del hilo, debemos sumar todas las pequeñas porciones de carga (dQ) mediante una operación matemática llamada integración. Si conocemos cómo varía la densidad a lo largo del conductor, podemos calcular el valor total acumulado en cualquier segmento.
Si la distribución es uniforme en todo el hilo, el elemento de carga λ  es constante y entonces no hace falta la integral y nos queda,

Si la distribución no es uniforme en todo el hilo entonces hace falta la integral y nos queda

El dL puede variar al igual que la lambda. En un examen o problema, siempre deben especificarte si la densidad es un número fijo (uniforme) o una fórmula (no uniforme).
cial.

Densidad Superficial de Carga
Ocurre cuando la carga eléctrica se reparte de manera continua sobre una superficie, como una lámina delgada,  es decir, un objeto de dos dimensiones, en este caso, utilizamos el concepto de la densidad superficial de carga 𝜎. se relaciona con un trozo minúsculo de superficie. Esta magnitud mide cuánta carga hay por cada unidad de área. 

Para analizarla, tomamos un elemento diferencial de superficie (dS), que es una porción infinitesimal de la superficie y el elemento diferencial de carga (dQ) contenido en ella.

Cálculo de la Carga Total
Para conocer la carga neta (Q) total acumulada en una superficie como una lámina, debemos sumar todas las pequeñas porciones de carga (dQ) mediante una operación matemática llamada integración. Si conocemos cómo varía la densidad a lo largo y ancho de la superficie de la lámina, podemos calcular el valor total acumulado en cualquier segmento.
Si la distribución es uniforme en todo el plano entonces no hace falta la integral y nos queda


Si la distribución no es uniforme en todo el plano entonces hace falta la integral y nos queda

dS puede variar si es una placa cuadrada, rectangular, un polígono regular, un disco o un polígono irregular. La doble integral es una para cada dimensión.

Densidad Volumétrica de Carga
Ocurre cuando la carga eléctrica se reparte de manera continua sobre un cuerpo, es decir, un objeto de tres dimensiones, en este caso, utilizamos el concepto de la densidad volumétrica de carga 𝜌 se relaciona con un trozo minúsculo de volumen. Esta magnitud mide cuánta carga hay por cada unidad de volumen

Para su análisis, se toma un elemento diferencial de volumen (dV), que representa una porción ínfima del cuerpo, y el elemento diferencial de carga (dQ) que reside en su interior.

Cálculo de la Carga Total
Para conocer la carga neta (Q) total contenida en un volumen determinado como una esfera, debemos sumar todas las pequeñas porciones de carga (dQ) mediante una operación matemática llamada integración. Si conocemos cómo varía la densidad a lo largo, ancho y alto del volumen, podemos calcular el valor total acumulado en cualquier cuerpo.

Si la distribución es uniforme en todo el volúmen entonces no hace falta la integral y nos queda

Si la distribución no es uniforme en todo el volumen entonces hace falta la integral y nos queda

dV puede variar si se trata de una esfera, un cubo u otro cuerpo. Triple integral es por cada una de la dimensiones.
La Interacción entre Cargas: La Ley de Coulomb

En 1785, Charles Coulomb midió con precisión la fuerza que existe entre los objetos cargados eléctricamente. Utilizó una balanza de torsión. Sus observaciones dieron lugar a la Ley de Coulomb, que describe cómo se atraen o se repelen los objetos debido a su carga eléctrica.

Definición de la Ley de Coulomb
La fuerza eléctrica no actúa de forma aleatoria, sino que sigue reglas matemáticas estrictas basadas en dos factores principales: la cantidad de carga y la distancia.

En primer lugar, la fuerza es directamente proporcional al producto de las cargas. Esto significa que, si aumentamos la cantidad de electricidad en cualquiera de los cuerpos, la fuerza entre ellos crecerá en la misma medida. 

En segundo lugar, la fuerza es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. Este es un matiz crucial: si alejamos las cargas al doble de distancia, la fuerza no se reduce a la mitad, sino que se vuelve cuatro veces más débil.

La fórmula que representa esta relación es la siguiente:


Dirección y Sentido de la Fuerza
Para visualizar cómo actúa esta fuerza, debemos imaginar una línea recta invisible que conecta ambos puntos cargados. La fuerza siempre se manifiesta a lo largo de esa recta de unión.

Sin embargo, el sentido de la fuerza (hacia dónde empuja o tira) depende exclusivamente de la naturaleza de las cargas. Si las cargas tienen el mismo signo (ambas positivas o ambas negativas), experimentarán una fuerza de repulsión y tenderán a alejarse. Por el contrario, si tienen signos opuestos (una positiva y otra negativa), surgirá una fuerza de atracción que intentará juntarlas. Este comportamiento es el que define el movimiento y la estructura de la materia a nivel microscópico.

Fuerza eléctrica entre cargas puntuales

Magnitud y la Constante de Coulomb

La fuerza eléctrica es la interacción que surge entre objetos con carga. Cuando las cargas son tan pequeñas, se les pueden considerar puntos en el espacio y las llamamos cargas puntualesLa magnitud de esta fuerza depende de la cantidad de carga de los objetos y de la distancia que los separa.

Para calcular cuánto vale esta fuerza, utilizamos la Ley de Coulomb. En esta fórmula, la fuerza es directamente proporcional al producto de las cargas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. Un componente vital es la constante de Coulomb (k), cuyo valor se determina experimentalmente y depende del sistema de unidades y del medio (como el aire o el vacío) donde estén las cargas.

La constante k cambia según el material que rodea a las cargas debido a la permitividad del medio. En el vacío (o aire seco), esta constante se calcula a partir de la permitividad eléctrica del vacío. Si no se especifica lo contrario, siempre se asume que las cargas están en el vacío.


La fuerza no solo tiene un valor, sino también una dirección y un sentido. Vectorialmente, la fuerza que una carga Q1 que ejerce sobre otra carga Q2 se define por sus vectores de posición en el espacio.  La distancia que separa a ambas cargas viene dada por:


La dirección está marcada por la línea recta que une ambas cargas, expresada mediante un vector unitario.


La fuerza eléctrica entre cargas puntuales viene dada por 

La interacción electrostática sigue reglas precisas que permiten la existencia de la estructura atómica:

La fuerza electrostática es mayor cuanto mayor son las cargas que interaccionan y disminuye cuanto más se alejan las cargas con el cuadrado de la distancia.


Cuando las cargas son esféricas con distribuciones radiales  la distancia se toma de centro a centro de las respectivas cargas. 

Tiene como dirección la línea recta que separa a ambas cargas y su sentido depende del signo de cada carga, distintos signos se atraen e igual signo se repelen.  

Esta fuerza solo se cumple a distancias mayores de 10E-4, a distancia inferiores predominan la fuerzas nucleares.  

Cumple la ley de acción y reacción F1,2 = -F1,2 de Newton.  

Es 1036 veces más intensa que la fuerza de la gravedad

Fuerza eléctrica ejercida por un sistema de cargas puntuales
La fuerza ejercida sobre una carga puntual q1 situada en el punto r, por un sistema de cargas puntuales qi con i = 1,2,3,...N situadas respectivamente en los punto ri, será la suma vectorial de las fuerzas que cada carga ejercen individualmente sobre la carga puntual
















Fuerza eléctrica ejercida por distribuciones continuas de cargas
Cuando la carga no está en un punto, sino repartida (en un cable, una superficie o un volumen), no puedes usar directamente la ley de Coulomb una sola vez.
Tienes que:
Dividir la carga en trocitos pequeños.
Calcular la fuerza de cada trocito.
Sumarlas todas (eso es una integral).

Caso 1: distribución lineal (un cable cargado)
Imagina un cable con carga distribuida.
La fórmula que te dan es básicamente esto:















Caso 2: distribución superficial (una placa o un disco)
Ahora la carga está en una superficie.
La integral ya no es en longitud, sino en superficie.















Caso 3: distribución volumétrica (un volumen)
Ejemplo: una esfera cargada
Ahora la carga está en un volumen